‘Deben vivir en el infierno mediático’: Tribunal ordena retirar mensajes ‘humillantes’ a la familia de Cane, que exigía el 25%


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Citó como investigados a cuatro usuarios de Twitter que atacaron al estudiante y a sus padres tras la decisión del TSJC de acceder a su solicitud de recibir instrucción en español.

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Escuela de KahnePRENSA ÁRABE

Mensajes como «colonos no integrados y terroristas», «fascistas», «deben vivir en un infierno mediático» o que deben «hacerle la vida imposible a la familia», en relación al matrimonio de Cane de Mar y sus 5 años. -viejo hijo, que pidió aprender español en la escuela Tur del Drac sigue siendo público en la red social twitter más de seis meses después de su publicación. Se trata de un «movimiento de respuesta hostil» por parte de varios usuarios que «simultáneamente y de forma colectiva desde distintos puntos de Cataluña, difunden expresiones vejatorias e hirientes contra la citada familia en sus respectivos relatos», tal y como afirma la fiscalía en su denuncia interpuesta ante el juzgado por Instrucción número 12 de Barcelona.

Por ello, la magistrada accedió a insistir en la retirada de estos mensajes de la red social además de citar como investigados para el próximo septiembre a cuatro usuarios condenados por el fiscal coordinador de la Oficina de Odio y Discriminación de la Fiscalía de Barcelona Miguel Ángel Aguilar por un presunto delito contra los principales derechos de difamación por motivos discriminatorios. La denuncia del Ministerio Público recuerda que los imputados «no retiraron estos mensajes, al menos hasta la fecha en que concluyeron las investigaciones, ni expresaron disculpas o pesar por su publicación. Sus cuentas estaban accesibles para todos los usuarios de la red social». red Twitter».

Asimismo, afirma que «la actual proliferación de nuevas tecnologías de la comunicación, de las que se han aprovechado los demandados, amplifica exponencialmente el daño de las declaraciones o comunicaciones que, de otro modo, podrían limitar sus efectos nocivos a un grupo reducido y selecto de destinatarios». En este sentido, la Fiscalía recuerda que con las redes sociales los «efectos nocivos» de estos mensajes «se multiplican por su distribución masiva e indiscriminada» y que «la inclusión de mensajes vejatorios como los publicados por los denunciados en redes telemáticas con vocación de eternidad conduce inexorablemente a la pérdida de control sobre su zigzagueante extensión», ya que su impacto puede ser «multiplicado» por «sucesivos y renovados actos de transmisión» que «aumentan exponencialmente su efecto irritante y humillante y, en consecuencia, el sufrimiento de los sus víctimas».

Además, el fiscal recuerda que la «presión inaceptable» sobre la familia del alumno Canet ha llevado al Tribunal Supremo de Cataluña a insistir en que el consejero de Educación y la dirección del colegio tomen las medidas necesarias para preservar su vida privada. El tribunal permitió que se tramitara la denuncia y citó como investigados a los cuatro usuarios de Twitter que supuestamente nombraron «específicamente» a la familia «en represalia por su solicitud» para enseñar español en la escuela Tur del Drac a principios de este año. diciembre del año pasado.

Según el fiscal, los imputados querían «humillar y acosar» a la familia, pidiendo que se les identificara como «aislando al menor del resto de sus compañeros y por tanto su exclusión social para ejercer su derecho a utilizar la lengua española en el plazo previsto». límites establecidos» por la DOPC. El fiscal también cree que querían crear en la familia que denunciaba el acoso escolar «sentimientos de angustia, ansiedad e intimidación para que desistieran de su denuncia, así como para advertir a otras familias que pudieran tener idénticos planteamientos lingüísticos».

La denuncia se hizo eco de los mensajes de los investigados, como los que llamaron a la familia Canet «colonos y terroristas desintegrados» o «fascistas», además de los que pidieron a la escuela «saber el nombre y la dirección donde vive la familia». así que crea un grupo P5, deja al niño solo y hazlo 50-50′, o que ‘las personas que se supone que deben hacerle la vida imposible a la familia se han quejado’. Tienen que demostrar que la próxima familia que lo haga tiene que irse de la ciudad».

También está bajo investigación un usuario que publicó a principios de este año que «la única solución ahora y en el futuro es probar con hechos que la próxima familia que haga tal denuncia vivirá en un verdadero infierno y tendrá que irse del país» o «viajar». de todo el mundo. En Cataluña entiendes que la suciedad de los barrios y calles de la ciudad es directamente proporcional a la cantidad de castellano que escuchas. Por ello, la fiscal subraya que estos mensajes «revelan una voluntad de apuntar explícitamente con nombre y apellidos a la familia afectada» de tal forma que es «indicada por sus reclamos lingüísticos» para que sufran un «infierno mediático» y sean convertidos en la «vida imposible» para que dejen Cane.

Según la denuncia, otro usuario hizo “una llamada para aislar al menor, fingiendo tener un grupo escolar específico por las alegaciones idiomáticas de sus padres, y también haciendo una llamada para dejarlo solo en la escuela con las humillantes consecuencias de ser señalado”. y humillado públicamente de la familia con insultos como: «colonos no integrados, terroristas o padres irreconciliables». El acusado también se burló del menor, «reduciéndolo y cosificándolo como carne para hacer canelones y atribuyendo estatus fascista a su familia» por «hablar español».

Los mensajes surgen a raíz de que el Tribunal Supremo de Cataluña (TSJC) obligara a un colegio público de educación infantil y primaria de Canet de Mar a impartir al menos el 25% de las clases de la clase de P5 en castellano a raíz de las peticiones de la familia. . La fiscalía inició diligencias previas al recibir una denuncia del padre del estudiante y de las organizaciones Asamblea Escolar Bilingüe (AUU) y Movimiento Contra la Intolerancia sobre este acoso mediático. Además de los cuatro investigados, el juzgado citó a dos personas más como testigos de estos mensajes.

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